miércoles, 18 de abril de 2018

La creación perfecta (I)

Ilustración tomada de http://www.gestaltnoa.com.ar/como-meditar/ilustracion-mujer-en-rosa/



Escribo en un horizonte lejano,
Lleno de desafíos y sorpresas,
Lleno de tristezas y nostalgias,
Un horizonte donde el mundo me habla.

Escribir algo perfecto es inspirarme en lo que tengo,
Solitario como el viento descubro un mundo incierto,
Solitario como el viento puedo decirte
Que el futuro lo describes con tu ingenio.

Eres hermosa y le cantas a las rosas,
Eres hermosa y puedo pintarte
Con mis letras en una hoja.

Una inmensa nube te rodea,
Sin estrellas pero con doncellas,
Diciéndote un tiempo muy hermoso se acerca.

Piel suave inspirada en una perla,
Piel suave y una sonrisa hermosa
Como la brillante sirena.

Lejos de aquella princesa,
Lejos de una realidad perfecta,
Lejos de tu dulce sonrisa
La cual espero algún día verla…

Caminas sobre las cálidas aguas
De un mar ajeno y confuso,
Demostrando tu sencillez y humildad
Como la creación de Dios hacia el mundo.

Melodía de una pequeña canción;
Una canción creada por un ángel
Que espera la victoria de tus metas,
No olvides que eres la princesa.

(Tomado del poemario La creación perfecta, 2009)

martes, 3 de abril de 2018

El Limbo (parte VIII - final)



Al terminar de hablar Moloc Baal

le dije las últimas palabras:



–Jamás van a entender el amor,

la paz, la fidelidad. Lamentablemente

fueron contagiados por la misma maldad

que Lucifer engendró siendo un ángel.



Y no era cualquier ángel, era el más bello,

fue mi líder en el coro de alabanzas;

esbelto, hermoso, poderoso

y la mano derecha del Creador,

pero se dejó dominar de su orgullo

y narcisismo, para después originar

la misma maldad queriendo derrocar a Dios

del trono, traicionando su confianza.



¿Para ti eso es justicia?

te jactas de hacerte la víctima

y eso no me agrada, así que finalizo

esta farsante charla–.



Logré lo que me había propuesto, corté en pedazos

al principado para después arrojarlo

al lago de fuego, el Seol: la misma prisión.



He cumplido con mi misión,

el cual me siento tranquilo

ya que todas estas almas dulces,

inocentes de cometer pecados

disfrutarán de una plena libertad

en el Limbo, ahí brillarán

y serán luz en plena penumbra.



Al terminar de leer el manuscrito

el anciano seguía bogando

en dirección hacia el infinito,

mientras yo no dejaba de contemplar

aquel hermoso paraíso,

el cual le daba brillo a la oscuridad.



Las luciérnagas divinas

disfrutaban de paz y libertad,

gozaban en el jardín de la eternidad

rodeada de rosas blancas, flores amarillas,

claveles azules y tulipanes rojos.



Pero de pronto en el cielo

un enorme hoyo blanco

en forma de remolino se originó,

mostrándome la salida del limbo

para dirigirme a otro destino.



El viejo bote se detuvo, me levanté y floté,

al hacerlo empecé a volar sin necesidad

de tener alas, ya que poseía dicha habilidad.



Al llegar hasta el agujero

desaparecí sin dejar rastro

para seguir cumpliendo con los designios

de aquel que está en todos lados.

jueves, 29 de marzo de 2018

El Limbo (parte VII)



Un farsante que merecía su castigo,
un demonio que debía ser encarcelado
en el Seol por las atrocidades que hizo.

Decidí cumplir lo que ÉL me había ordenado
para estar tranquilo y no ver más sacrificios
o presenciar cuerpos tiernos despedazados.

Debía matar a los fenicios
por rendirle culto a este dios enfermizo
y olvidarme de cualquier perjuicio.

¿Dónde estás Saturno?

Me convertí en espíritu para saber su ubicación.

Y al fin lo hallé,
comiéndose a un niño.

En ese momento la oscuridad reinó
y un poder siniestro de mi interior salió
convirtiéndome en un cazador:
una sombra en forma de bestia grotesca.

Toda mi piel era negra y escamosa
tenía cuatro brazos,
dos enormes y dos medianos;
mis manos eran garras largas
como cuchillos filosos.

Me acerqué y le dije:

–He esperado este momento
de volvernos a encontrar
Moloc Baal y puedas contemplar
mi verdadera apariencia
antes de ejecutarte–

Cuando le hablé, él me respondió.

–Azrael; el justiciero del Creador­­ –

Lo dijo irónicamente.

–Tu domino ha caído, como tu poder
también ha disminuido–

Fueron mis palabras.

–Ángel de la muerte, aunque me detengas
la humanidad jamás va a cambiar,
solo eres marioneta de Dios
como todos lo hemos sido.

No te das cuenta lo horrible que somos,
de la belleza nos convirtió en fealdad
por el único hecho de no servirle al hombre
y postrarse a sus pies, sin percatarse
el Gran Yo soy, que los humanos siempre
serán el error más grande que Él cometió.

Satanás se lo demostró cuando
los hizo caer en la desobediencia,
desde ahí fueron infieles y no leales.

Por eso debes entenderme
que si la humanidad se sigue procreando
el verbo se hará carne y ellos podrán
adquirir el perdón.

¿Y nosotros? Los caídos,
jamás nos perdonarán
por eso odio al ser humano,
es por eso que los he manipulado
para que me den de sacrificio a todos sus hijos;
si… Gozaba, me complacía cuando ardían
en las llamas de mi estómago.

O cuando me los comía en forma humana
incitándolos al canibalismo
por ser ingenuos y creer en dioses falsos.

Dios odia la desobediencia y esa es la debilidad
que usamos para destruir al hombre
y los desobedientes puedan sufrir
toda una eternidad –.